Un programa descripto de manera inusual por Pablo, una rica enumeración de atmósferas y sensaciones en las que habitar, un terreno aún a escoger dentro de una lista posible. Así inicia el encargo de esta vivienda. Pablo imaginaba exteriores diversos, que manifestaran la temporalidad de las estaciones del año, de sus paisajes domésticos; exteriores posibles de ser vistos desde los distintos espacios de la casa. Habitar debía ser una experiencia espacial, sensorial, de descubrimiento. Una experiencia para entregarse al deleite del sol, el aire, el sonido del agua, las aves, las hojas moviéndose, el perfume de las flores. En este sentido había solo una porción de ciudad en aquella lista de terrenos que se ajustaba a esos requerimientos y que a su vez se localizaba en un barrio jardín.
En el sitio aún se levantaba una vivienda algo venida a menos luego de la mudanza de sus anteriores moradores, pero lo que de verdad llamó nuestra atención fue un puñado de árboles adultos jóvenes que hablaban de lo que otrora había sido un patio vivido intensamente. Aquellos seres transmitían una espacialidad intrínseca, se trataba de árboles y de todo lo que de ellos emanaba. La sensación fue inmediata, ese era el lugar. La encomienda se transformó para nosotros, principalmente y sobre todo, en capturar esas atmósferas que ya existían ahí, hacerlas evidentes. En particular un árbol, con una ubicación central medio lateralizada en el terreno, arrojaba una sombra entre definida y algo permeable, perforada. En torno a la copa aparasolada y perfumada al inicio de la primavera de aquel aromito (Acacia caven) se estructuraría la vivienda. Una operación que remitiría a la idea del árbol como elemento sagrado y que puesto en relación con la arquitectura abandonaría su condición genérica para transformarse en singular.
La casa se despliega, se faceta y articula alrededor del árbol, organizando un sector de áreas sociales, otro sector de servicios en dos plantas, que a la vez permite deambular, observar desde lo alto y finalmente un sector que nuclea las estancias privadas. La implantación respeta y pone en valor a los 1 árboles existentes, proponiendo relaciones de contigüidad y continuidad con la exterioridad, un paisaje próximo contenido por los diferentes patios, intersticios de paisajes domésticos. A su vez, la condición pasante del terreno entre dos calles de diferente jerarquía urbana, se refleja en la configuración de los patios que las vinculan con la vivienda. Uno, se abre hacia un parque lineal público y constituye el ingreso principal como un paseo de aproximación hacia la interioridad. El otro se abre hacia una calle barrial, establece un contacto directo con el área social de la casa. Un espejo de agua triangular encuentra su posición entre las canopias de las copas de un algarrobo (Neltuma alba) y un ceibo (Erythrina crista-galli), como una estrategia para aumentar la profundidad del patio a la vez que se duplica la vegetación circundante.
La condición material de la obra apela a sistemas constructivos tradicionales de la región, hormigón armado en estructuras y losas vistas, mamposterías en cerramientos, ladrillos vistos en doblados de cubiertas y solados, elementos metálicos en aberturas y transiciones exteriores. Esta paleta reducida de elementos busca potenciar las cualidades materiales sin condicionar su expresión ni su mantenimiento a lo largo del tiempo.
Las relaciones que se construyen en esta obra en torno al concepto casa-árbol reflexionan sobre la cohabitación entre el hecho humano y el natural, en otras palabras, sobre cómo habitar el paisaje. Se pondera la singularidad de los árboles preexistentes no solo por su edad o su cualidad plástica sino por la capacidad de testimoniar un orden biológico y orgánico que nos remite a la naturaleza. El aporte de la dimensión temporal y cíclica en contraposición a lo permanente de la arquitectura. Los árboles se incorporan en la construcción de un paisaje próximo, en una generosa continuidad espacial haciendo partícipe al exterior de la escena cotidiana y la experiencia de habitar. Un paisaje domesticado que nos devuelve a la naturaleza en cada uno de los vínculos propuestos y emergentes.

.jpg?w=450&q=75&dpl=dpl_94TsexuRDUkra7f5K7qQDy7gfz8a)
.jpg?w=450&q=75&dpl=dpl_94TsexuRDUkra7f5K7qQDy7gfz8a)
.jpg?w=450&q=75&dpl=dpl_94TsexuRDUkra7f5K7qQDy7gfz8a)
.jpg?w=450&q=75&dpl=dpl_94TsexuRDUkra7f5K7qQDy7gfz8a)
.jpg?w=450&q=75&dpl=dpl_94TsexuRDUkra7f5K7qQDy7gfz8a)
.jpg?w=450&q=75&dpl=dpl_94TsexuRDUkra7f5K7qQDy7gfz8a)
.jpg?w=450&q=75&dpl=dpl_94TsexuRDUkra7f5K7qQDy7gfz8a)
.jpg?w=450&q=75&dpl=dpl_94TsexuRDUkra7f5K7qQDy7gfz8a)
.jpg?w=450&q=75&dpl=dpl_94TsexuRDUkra7f5K7qQDy7gfz8a)
.jpg?w=450&q=75&dpl=dpl_94TsexuRDUkra7f5K7qQDy7gfz8a)
.jpg?w=450&q=75&dpl=dpl_94TsexuRDUkra7f5K7qQDy7gfz8a)
.jpg?w=450&q=75&dpl=dpl_94TsexuRDUkra7f5K7qQDy7gfz8a)
.jpg?w=450&q=75&dpl=dpl_94TsexuRDUkra7f5K7qQDy7gfz8a)
.jpg?w=450&q=75&dpl=dpl_94TsexuRDUkra7f5K7qQDy7gfz8a)
.jpg?w=450&q=75&dpl=dpl_94TsexuRDUkra7f5K7qQDy7gfz8a)
.jpg?w=450&q=75&dpl=dpl_94TsexuRDUkra7f5K7qQDy7gfz8a)
.jpg?w=450&q=75&dpl=dpl_94TsexuRDUkra7f5K7qQDy7gfz8a)
.jpg?w=450&q=75&dpl=dpl_94TsexuRDUkra7f5K7qQDy7gfz8a)
.jpg?w=450&q=75&dpl=dpl_94TsexuRDUkra7f5K7qQDy7gfz8a)
.jpg?w=450&q=75&dpl=dpl_94TsexuRDUkra7f5K7qQDy7gfz8a)
.jpg?w=450&q=75&dpl=dpl_94TsexuRDUkra7f5K7qQDy7gfz8a)
.jpg?w=450&q=75&dpl=dpl_94TsexuRDUkra7f5K7qQDy7gfz8a)
.jpg?w=450&q=75&dpl=dpl_94TsexuRDUkra7f5K7qQDy7gfz8a)
.jpg?w=450&q=75&dpl=dpl_94TsexuRDUkra7f5K7qQDy7gfz8a)
.jpg?w=450&q=75&dpl=dpl_94TsexuRDUkra7f5K7qQDy7gfz8a)
.jpg?w=450&q=75&dpl=dpl_94TsexuRDUkra7f5K7qQDy7gfz8a)
.jpg?w=450&q=75&dpl=dpl_94TsexuRDUkra7f5K7qQDy7gfz8a)
.jpg?w=450&q=75&dpl=dpl_94TsexuRDUkra7f5K7qQDy7gfz8a)
.jpg?w=450&q=75&dpl=dpl_94TsexuRDUkra7f5K7qQDy7gfz8a)
.jpg?w=450&q=75&dpl=dpl_94TsexuRDUkra7f5K7qQDy7gfz8a)
.jpg?w=450&q=75&dpl=dpl_94TsexuRDUkra7f5K7qQDy7gfz8a)
.jpg?w=450&q=75&dpl=dpl_94TsexuRDUkra7f5K7qQDy7gfz8a)
.jpg?w=450&q=75&dpl=dpl_94TsexuRDUkra7f5K7qQDy7gfz8a)
.jpg?w=450&q=75&dpl=dpl_94TsexuRDUkra7f5K7qQDy7gfz8a)
.jpg?w=450&q=75&dpl=dpl_94TsexuRDUkra7f5K7qQDy7gfz8a)
.jpg?w=450&q=75&dpl=dpl_94TsexuRDUkra7f5K7qQDy7gfz8a)
.jpg?w=450&q=75&dpl=dpl_94TsexuRDUkra7f5K7qQDy7gfz8a)
.jpg?w=450&q=75&dpl=dpl_94TsexuRDUkra7f5K7qQDy7gfz8a)
.jpg?w=450&q=75&dpl=dpl_94TsexuRDUkra7f5K7qQDy7gfz8a)
.jpg?w=450&q=75&dpl=dpl_94TsexuRDUkra7f5K7qQDy7gfz8a)
.jpg?w=450&q=75&dpl=dpl_94TsexuRDUkra7f5K7qQDy7gfz8a)
.jpg?w=450&q=75&dpl=dpl_94TsexuRDUkra7f5K7qQDy7gfz8a)
.jpg?w=450&q=75&dpl=dpl_94TsexuRDUkra7f5K7qQDy7gfz8a)
.jpg?w=450&q=75&dpl=dpl_94TsexuRDUkra7f5K7qQDy7gfz8a)




